INTRODUCCION

El positivismo es una corriente filosófica que surge en el siglo XIX de la mano de los filósofos Auguste Comte, Conde De Saint-Simon, Immanuel Kant y John Stuart Mill, esta corriente intenta desplazar a la metafísica y como objetivo destaca que no es posible alcanzar un conocimiento de realidades que estén más allá de lo dado, de lo positivo y niega que la filosofía pueda dar información acerca del mundo, esta tarea corresponde exclusivamente a las ciencias.

Afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación positiva de las teorías a través del método científico. Según la misma, todas las actividades filosóficas y científicas deben efectuarse únicamente en el marco del análisis de los hechos reales verificados por la experiencia.

Esta epistemología surge como manera de legitimar el estudio científico naturalista del ser humano, tanto individual como colectivamente para lograr esto se tomaron en cuenta las siguientes características:

Lo positivo tiene como características el ser útil, cierto, preciso, constructivo y relativo (no relativista) en el sentido de no aceptar ningún determinismo absoluto a priori.

Se podría afirmar también que la filosofía positivista lo que hace es basar su conocimiento en lo positivo, o sea en lo real, dejando a un lado las teorías abstractas como la del fenomenalismo kantiano, al considerarlas como metafísicas.

A raíz de la filosofía positivista surge lo que se conoció para la época como positivismo lógico el cual reflejaba la realidad del hombre atraves de la razón esto trajo como consecuencias una nueva planificación cuyo objetivo de cimentar todo el conocimiento científico en lo empírico es irrealizable, cuestión que pronto es aceptada por el Círculo de Viena grupo de intelectuales, que tuvieron como objetivo el alejar definitivamente a la ciencia de la metafísica, a partir del desarrollo de la lógica.

El Positivismo:

Es una corriente o escuela filosófica que afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación positiva de las teorías a través del método científico. El positivismo deriva de epistemología que surge en Francia a inicios del siglo XIX de la mano del pensador francés Auguste Comte y del británico John Stuart Mill y se extiende y desarrolla por el resto de Europa en la segunda mitad. Según la misma, todas las actividades filosóficas y científicas deben efectuarse únicamente en el marco del análisis de los hechos reales verificados por la experiencia.

Esta epistemología surge como manera de legitimar el estudio científico naturalista del ser humano, tanto individual como colectivamente. Según distintas versiones, la necesidad de estudiar científicamente al ser humano nace debido a la experiencia sin parangón que fue la Revolución Francesa, que obligó por primera vez a ver a la sociedad y al individuo como objetos de estudio científico.

Características De La Filosofía Positiva:

El término positivo hace referencia a lo real, es decir, lo fenoménico dado al sujeto. Lo real se opone a todo tipo de esencialismo, desechando la búsqueda de propiedades ocultas, características de los dos primeros estados.

Lo positivo tiene como características el ser útil, cierto, preciso, constructivo y relativo (no relativista) en el sentido de no aceptar ningún determinismo absoluto a priori.

Se podría afirmar también que la filosofía positivista lo que hace es basar su conocimiento en lo positivo, o sea en lo real, dejando a un lado las teorías abstractas como la del fenomenalismo kantiano, al considerarlas como metafísicas.

Comte plantea tres estados del conocimiento humano: un estado teológico, un estado metafísico (concreto / abstracto) y un estado positivo, el más deseado y al que en teoría deberían tender los dos anteriores, ya que basa el logro del conocimiento en la razón aplicada.

En fin, lo que busca la Filosofía Positiva de Augusto Comte es una reorganización social, política y económica en el contexto de la Revolución Industrial.

Asimismo, y como suele suceder con los Sistemas Filosóficos de cierta influencia, las ideas de Comte pasan a ser objeto de nuevos enfoques, dando pie a nuevas concepciones epistemológicas, representadas por autores tan diversos como interesantes Klimovsky, Mary, Karl Popper, Bachelard, etc., que lo mismo critican, describen y dictan normas de cómo debe ser aplicada la Filosofía Positiva.

Esta corriente tiene como características diferenciadoras la defensa de un monismo metodológico, específicamente el método de estudio de las ciencias físico-naturales. A su vez, el objetivo del conocimiento para el positivismo es explicar causalmente los fenómenos por medio de leyes generales y universales, lo que le lleva a considerar a la razón como mero medio para otros fines (razón instrumental). La forma que tiene de conocer es inductiva, despreciando la creación de teorías a partir de principios que no han sido percibidos objetivamente. En metodología histórica, el positivismo prima fundamentalmente las pruebas documentadas, minusvalorando las interpretaciones generales, por lo que los trabajos de esta naturaleza suelen adolecer de excesiva acumulación documental y escasa síntesis interpretativa.

Auguste Comte formuló a mediados del siglo XlX la idea de la creación de la sociología como ciencia de la sociedad. Libre de todas las relaciones con la filosofía y basada en datos empíricos en igual medida que las ciencias naturales.

Comte presenta a la historia humana en tres fases o estados:

  1. 1.    Estado teológico: corresponde a la infancia de la humanidad; en esta época las personas dan explicaciones mágicas de los fenómenos naturales, utiliza categorías antropológicas para comprender el mundo y técnicas mágicas para dominarlo.
  2. 2.    Estado metafísico: las explicaciones son racionales, se busca el porqué de las cosas y se sustituye a los dioses por entidades abstractas y términos metafísicos.
  3. 3.    Estado científico o positivo: es la definitiva. El conocimiento se basa en la observación y la experiencia y se expresa con el recurso de la matemática. Se busca el conocimiento de las Leyes de la Naturaleza para su dominio técnico.

Además afirma que no es posible alcanzar un conocimiento de realidades que estén más allá de lo dado, de lo positivo y niega que la filosofía pueda dar información acerca del mundo, esta tarea corresponde exclusivamente a las ciencias.

Reacción De La Filosofía Positiva:

Como reacción a la epistemología positivista, surge principalmente en Alemania la epistemología hermenéutica. Entre las críticas que se le hacen al positivismo, está la incapacidad que posee el método de las ciencias físico-naturales para conocer sus objetos de estudio (la sociedad, el hombre, la cultura) los cuales poseerían propiedades como la intencionalidad, la auto-reflexividad y la creación de significado, que serían dejados de lado por la epistemología positivista.

Durante el siglo XX, un grupo de filósofos interesados en la evolución de la ciencia moderna rechazó las tradicionales ideas positivistas (que consideraban que la base del verdadero conocimiento estaba en la experiencia personal) y resaltó la importancia de la comprobación científica y del empleo de la lógica formal. De las teorías de estos pensadores (entre los que se encontraban el austriaco Ludwig Wittgenstein y los británicos Bertrand Russell y George Edward Moore) elabora el texto Tractatus Logico-Philosophicus, y así nació el denominado positivismo lógico, que sirve de inspiración para el surgimiento del Círculo de Viena, grupo de intelectuales, que tuvieron como objetivo el alejar definitivamente a la ciencia de la metafísica, a partir del desarrollo de la lógica de Russell.

Crítica de Popper:

A poco andar, surgieron muchas críticas desde los mismos fundadores del Círculo de Viena, siendo una de las más fuertes la de Karl Popper. Éste plantea que el objetivo de cimentar todo el conocimiento científico en lo empírico es irrealizable, cuestión que pronto es aceptada por el Círculo de Viena. De esta manera el positivismo lógico evoluciona hacia el racionalismo crítico (falibilismo), que se separa de aquél en cuanto desprecia la inducción y vuelve a darle preponderancia a la teoría, y a la correspondiente deducción.

Una de sus propuestas más destacadas es la de la investigación empírica para la comprensión de los fenómenos sociales, de la estructura y el cambio social (razón por la que se le considera padre de la sociología como disciplina científica).

Evolución De La Filosofía Positiva:

El término “positivismo” fue utilizado por primera vez por el filósofo francés Auguste Comte, autor de la obra que inauguró esta corriente de pensamiento, No obstante, algunos conceptos positivistas se remontan al filósofo británico David Hume, al francés Claude Henri de Rouvroy, conde Saint-Simon, y al alemán Immanuel Kant.

Comte eligió la palabra “positivismo” para señalar la realidad y tendencia constructiva que él reclamó para el aspecto teórico de su doctrina. En general, se interesó por la reorganización de la vida social para el bien de la humanidad a través del conocimiento científico y, por esta vía, del control de las fuerzas naturales. Los dos componentes principales del positivismo, la filosofía y el gobierno (o programa de conducta individual y social), fueron más tarde unificados por Comte en un todo bajo la concepción de una religión en la cual la humanidad era el objeto de culto. A pesar de ello, numerosos discípulos de Comte no aceptaron este desarrollo religioso de su pensamiento, porque parecía contradecir la filosofía positivista original. Muchas de las doctrinas de Comte fueron más tarde adaptadas y desarrolladas por los filósofos sociales británicos John Stuart Mill y Herbert Spencer, así como por el filósofo y físico austriaco Ernst Mach.

Corrientes Positivistas:

Entre las corrientes positivistas se puede mencionar al positivismo ideológico, al positivismo analítico, al positivismo sociológico, al positivismo realista y al neopositivismo (empirismo lógico o neopositivismo lógico).     

En el campo del Derecho el denominado positivismo jurídico o iuspositivismo, no tiene una relación directa con el positivismo filosófico, sino con el concepto de Derecho positivo (la consideración del Derecho como creación del ser humano).

Precursores De La Filosofía Positiva:

Auguste Comte (1798-1857):

 Filósofo francés, considerado el fundador del positivismo y de la sociología. Nació en Montpellier el 19 de enero de 1798. Desde muy temprana edad mostró un fuerte rechazo hacia el catolicismo tradicional y las doctrinas monárquicas. Logró ingresar como profesor de matemáticas en la Escuela Politécnica de París en 1814, pero en 1816 fue expulsado de este centro por haber participado en una revuelta estudiantil. Durante algunos años fue secretario particular del teórico socialista Claude Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon, cuya influencia quedaría reflejada en algunas de sus obras. Los últimos años del pensador francés quedaron marcados por la alienación mental, debida a las crisis de locura en las que se sumía durante prolongados intervalos de tiempo. Falleció el 5 de septiembre de 1857 en París.

Claude Henri de Rouvroy, Conde De Saint-Simon (1760-1825):

Filósofo y teórico social francés que puede incluirse entre los filósofos del socialismo utópico. Sus ideas fueron a parar a la democracia socialista europea de finales del siglo XIX.

Es considerado uno de los fundadores y teóricos del socialismo moderno. Sus escritos contienen razonamientos en favor de una organización social, encabezada por hombres sabios y basada en la industria, que beneficie por igual a todos los componentes de la sociedad. Después de su muerte, los discípulos de Saint-Simon organizaron y popularizaron sus ideas, y sus principios y teorías recibieron el nombre de sansimonismo. Su principal obra es El nuevo cristianismo (1825).

Immanuel Kant (1724-1804):

Filósofo alemán, considerado por muchos como el pensador más influyente de la era moderna.

Nacido en Königsberg (actual ciudad rusa de Kaliningrado) el 22 de abril de 1724, su formación primaria se basó sobre todo en el estudio de los clásicos, mientras que sus estudios superiores versaron sobre Física y Matemáticas. Desde 1746 hasta 1755, debido al fallecimiento de su padre, tuvo que interrumpir sus estudios y trabajar como preceptor privado. No obstante, gracias a la ayuda de un amigo pudo continuarlos en 1755, año en que recibió su doctorado. Comenzó entonces una intensa carrera docente en la propia Universidad de Königsberg; primeramente impartió clases de Ciencias y Matemáticas, para, de forma paulatina, ampliar sus temas a casi todas las ramas de la filosofía. Pese a adquirir una cierta reputación, no fue nombrado profesor titular (de Lógica y Metafísica) hasta 1770. Durante los siguientes 27 años vivió dedicado a su actividad docente, atrayendo a un gran número de estudiantes a Königsberg. Sus enseñanzas teológicas (basadas más en el racionalismo que en la revelación divina) le crearon problemas con el gobierno de Prusia y, en 1794, el rey Federico Guillermo II le prohibió impartir clases o escribir sobre temas religiosos. Kant acató esta orden hasta la muerte del Rey; cuando esto ocurrió se sintió liberado de dicha imposición. En 1798, ya retirado de la docencia universitaria, publicó un epítome en el que expresaba el conjunto de sus ideas en materia religiosa. Falleció el 12 de febrero de 1804 en Königsberg.

John Stuart Mill (1806-1873),

Filósofo y economista británico, su obra causó gran impacto en el pensamiento británico del siglo XIX, no sólo en filosofía y economía sino también en las áreas de ciencia política, lógica y ética. Nacido en Londres el 20 de mayo de 1806, con 17 años, había terminado cursos de estudios avanzados y profundos de literatura y filosofía griega, química, botánica, psicología y derecho.

A Mill se le considera figura puente entre la inquietud del siglo XVIII por la libertad, la razón y la exaltación del ideal científico y la tendencia del XIX hacia el empirismo y el colectivismo. En filosofía, sistematizó las doctrinas utilitaristas de su padre y de Jeremy Bentham en obras como Utilitarismo (1836), donde defendía que el conocimiento descansa sobre la experiencia humana y ponía de relieve el papel de la razón humana. Estudió las doctrinas socialistas premarxistas, y, aunque no llegó a ser considerado un socialista, luchó de forma muy activa por mejorar las condiciones de los trabajadores.

                                   CONCLUSION

En base a lo investigado se ha logrado profundizar e interpretar lo concerniente al positivismo las corrientes que surgieron atraves de esta y lo que significo para la época por los  grandes aportes que dejo para la humanidad.

Esperamos alcanzar el objetivo planteado el cual era comprender bien lo que significo el positivismo y lo que aun significa esta corriente la cual ocasiono un gran impacto significativo en el siglo XIX que desplazo a la metafísica (corriente filosófica que predominaba para ese entonces).

Para culminar este breve resumen podríamos acotar que el tema del cual nos basamos para  la realización de este proyecto de investigación sea de utilidad para el reforzamiento en lo concerniente al “positivismo y sus consecuencias”.